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Sabes por qué sentimos cosquillas?

 Sin duda, el hacer cosquillas a alguien más o que alguien te haga cosquillas es algo común. La mayoría de las personas ha experimenta esa sensación que producen las cosquillas. Algunas veces una sensación agradable y otras desagradable, dependiendo de la situación en la que se encuentre la persona. Pero alguna vez te has preguntado ¿por qué sentimos cosquillas?
Se cree que las cosquillas tienen su origen debido a un proceso evolutivo. Tal proceso responde a un mecanismo de defensa que protege a las zonas más sensibles de nuestro cuerpo. Las partes más sensibles de nuestro cuerpo son las axilas, la planta de los pies y manos, el cuello, el abdomen, el paladar y las costillas. Es en estas partes del cuerpo donde más se experimenta la sensación de las cosquillas. El sentir cosquillas nos pone en estado de alerta, pero también nos causa una sensación placentera. Esto se debe a las distintas regiones del cerebro que reciben información y posteriormente responden ante el estímulo de la información.
Son las distintas terminaciones nerviosas en nuestra piel, las encargadas de mandar la señal o información al cerebro para éste genere la sensación del cosquilleo y nos haga saber que algo está sucediendo. Cuando el cerebro recibe la señal se activan cuatro regiones, cada una generando actividades distintas:
1. Corteza sensorial. Procesa los estímulos dactilares o el contacto con un algo o alguien.
2. Cíngulo anterior. Asociado a las sensaciones placenteras, genera las sensaciones agradables.
3. Hipotálamo. Se encarga de disparar la señal de alerta o huida en situaciones de riesgo.
4. Cisura de rolando. Controla los movimientos faciales y las reacciones vocales y emocionales.
Debido a la activación de estas regiones del cerebro es que podemos observar movimientos bruscos en reacción a la señal de alerta o huida, las risas o gritos a causa de las sensaciones placenteras y las reacciones emocionales.
Existen dos tipos de cosquillas:
1. Knimesis. Este tipo de cosquillas se activa cuando nuestro cuerpo entra en contacto con insectos, objetos o personas que representan peligro. Ante esto, el cerebro reacciona para generar un estado de alerta o huida. Un ejemplo es cuando sentimos cosquillas a causa de algún animal u objeto extraño, reaccionamos con un manotazo o con movimientos bruscos.
2. Gargalesis. Este tipo de cosquillas se debe cuando se genera un contacto con otro individuo donde hay algún vínculo afectivo. Aquí predomina más la sensación de placer, aunque también hay un estado de alerta.
Una persona no logra hacerse cosquillas a sí mismo, en su mayoría, debido a que el cerebelo crea una predicción de nuestras acciones, es decir, sabe lo que haremos, por tanto resulta difícil que el cerebro reaccione y genere la sensación del cosquilleo

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Para Hola Jalisco:
Abraham Palomera

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