A partir del 3 de noviembre de 2026, las escuelas de educación básica y media superior en Jalisco implementan una restricción estricta en el uso de teléfonos celulares durante la jornada escolar. Esta disposición afecta aproximadamente a dos millones de estudiantes en el estado, en un esfuerzo por reducir distracciones y mejorar la convivencia dentro de las aulas.
La normativa establece que los dispositivos móviles deben mantenerse apagados y guardados en todo momento dentro del centro escolar, incluso durante los periodos de recreo. Solo podrán utilizarse cuando el personal docente o la administración lo autoricen con fines educativos específicos. Esto implica que el uso libre o continuo de celulares durante las horas escolares está prohibido en todos los planteles.
Respecto al resguardo de los dispositivos, la iniciativa otorga autonomía a las escuelas para definir las modalidades de custodia, siempre dentro de los lineamientos establecidos en la normatividad de convivencia escolar. Las opciones incluyen que cada alumno guarde personalmente su celular, la concentración en cajas o bolsas, o la administración por parte de maestros y directivos en espacios seguros. La implementación práctica dependerá de cada institución educativa.
Sin embargo, la restricción no impide que los estudiantes lleven sus teléfonos a la escuela, lo que responde a la necesidad de las familias de mantener comunicación con sus hijos durante los trayectos hacia y desde la escuela. En situaciones de emergencia, los alumnos pueden solicitar autorización para encender sus dispositivos y comunicarse con sus familiares, garantizando un balance entre la regulación y la seguridad personal.
Esta medida forma parte de una iniciativa federal que busca armonizar normativas para limitar el uso de dispositivos electrónicos en las escuelas a nivel nacional. Aunque la ley federal concede 180 días hábiles para que los estados realicen esta adecuación, Jalisco había adelantado esfuerzos similares durante el ciclo escolar previo, consolidando la restricción en su legislación local.
Ante la implementación, grupos civiles como Mexicanos Primero Jalisco solicitaron a la Secretaría de Educación que proporcionara información oficial para evaluar el impacto y los resultados de la medida. Itzia Yunuen Golláz Núñez, directora de esta organización, destacó la importancia de complementar la restricción con una estrategia integral de alfabetización digital dirigida a docentes, alumnos y familias, para potenciar su efectividad y adecuación pedagógica.
Por su parte, el secretario de Educación de Jalisco, Juan Carlos Flores Miramontes, afirmó que la disposición busca crear un ambiente educativo más sano y productivo, sin impedir la comunicación familiar cuando es necesaria. Resaltó que la medida promueve el uso responsable de la tecnología y el fortalecimiento de la convivencia escolar.
No obstante, aún no se han dado a conocer detalles específicos sobre las sanciones para quienes incumplan la normativa ni los mecanismos concretos para el seguimiento y evaluación de su aplicación y resultados en las escuelas.
Esta regulación también se contextualiza en un debate nacional e internacional sobre las ventajas y desventajas del uso de tecnología móvil en entornos escolares, donde se equilibran factores como el aprendizaje digital, la atención en clase, la socialización y los riesgos asociados con la distracción y el acoso.
Para Jalisco, esta implementación representa uno de los esfuerzos más amplios en México en cuanto a regulación del uso de celulares en el sistema educativo, con alcance a millones de alumnos y una estructura flexible que permite a cada plantel adaptar sus procesos de control dentro de un marco común.
Será necesario el monitoreo constante, así como un diálogo abierto con la comunidad educativa y las familias, para ajustar las estrategias y garantizar que la medida cumpla con sus objetivos sin afectar la seguridad ni la comunicación esencial entre estudiantes y sus tutores.
En suma, Jalisco avanza en la regulación del uso de celulares en sus escuelas, con una medida que genera expectativas, plantea retos operativos y abre la discusión sobre la integración tecnológica en la educación pública estatal.

