El 7 de noviembre de 2026, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, se dio inicio a la entrega de la Beca Gertrudis Bocanegra para estudiantes de cinco estados universitarios, incluyendo a Chiapas. La ceremonia tuvo lugar en el plantel de la Universidad Politécnica en el municipio de Suchiate y contó con la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante el evento, Julio César León Trujillo, coordinador de Becas para el Bienestar, informó que en Chiapas han resultado beneficiados un total de 1,219,971 estudiantes provenientes de escuelas públicas. A nivel regional, que abarca cinco estados entregados en el programa, se ha logrado un alcance de 19.5 millones de becarios, con la meta de alcanzar una cobertura del 100% y ampliar el apoyo hasta 22 millones de estudiantes universitarios.
En cuanto a la distribución de becarios en Chiapas, León Trujillo detalló que hay 23,927 niños y niñas en preescolar, 649,067 alumnos en primaria, 688,310 jóvenes en secundaria, 189,387 estudiantes en educación media superior, y 69,280 jóvenes que están comenzando sus estudios superiores. Esto refleja un esfuerzo integral que abarca todos los niveles educativos básicos y superiores.
El programa de la Beca Gertrudis Bocanegra es parte de las políticas públicas implementadas por el Gobierno de México con el propósito de garantizar el derecho a la educación y reducir las brechas de desigualdad que históricamente afectan a regiones como Chiapas. Este subsidio económico busca fortalecer la permanencia escolar y facilitar el acceso continuado a la educación para jóvenes en condiciones vulnerables.
La entrega de estas becas se enmarca dentro del compromiso federal por aumentar la inclusión educativa y brindar apoyos directos a estudiantes, contribuyendo así a mejorar los índices de escolaridad y disminuir la deserción en diferentes niveles académicos.
La información fue proporcionada por Quadratin Chiapas y se publicó originalmente en Quadratin Jalisco. Aunque la cobertura se centra en los states beneficiarios señalados, falta información más detallada sobre el impacto específico en cada comunidad y sobre el monto exacto otorgado por estudiante.
Estos datos respaldan la importancia de continuar y fortalecer los programas de apoyo educativo que contribuyen a generar mejores oportunidades para los jóvenes en regiones con retos socioeconómicos, como es el caso de Chiapas.

