El 4 de noviembre de 2026, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) confirmó la existencia de irregularidades en el manejo del gasto público por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), el Instituto Federal Electoral (IFE) y los Órganos Públicos Locales Electorales (OPLEs).

De acuerdo con un comunicado oficial y reportes periodísticos, la ASF decidió abrir tres líneas principales de investigación para esclarecer los hechos detectados. La primera se enfoca en irregularidades específicas en contrataciones públicas realizadas por estas instituciones electorales, donde se identificaron diversas anomalías que podrían implicar malos manejos o incumplimientos en los procesos establecidos.

La segunda línea consiste en un estudio histórico de las adquisiciones efectuadas por el IFE, el INE y todos los OPLEs entre los años 2000 y 2025. Esta revisión busca analizar a detalle la evolución y posibles patrones irregulares en la contratación y consumo de bienes y servicios por parte de los órganos electorales durante más de dos décadas.

Finalmente, la tercera línea de investigación está orientada al análisis de anomalías detectadas en contrataciones y adquisiciones, apoyándose en trabajos de inteligencia y la recopilación de información de las distintas Entidades Federativas. Según informó la ASF, esto permitió confirmar la existencia de irregularidades históricas en estos procesos.

Las autoridades de la ASF señalaron que estas indagatorias tienen como objetivo principal garantizar la transparencia y correcto manejo de los recursos públicos asignados a organismos electorales, así como fortalecer la confianza ciudadana en estos órganos fundamentales para la democracia mexicana.

Hasta el momento, las instituciones investigadas no han emitido declaraciones públicas respecto a las investigaciones. El seguimiento y resultados de estos procesos serán clave para esclarecer la magnitud y responsables de las anomalías detectadas, así como para la aplicación de las sanciones correspondientes si se confirma la comisión de irregularidades.

La revisión histórica, que abarca desde el IFE hasta las actuales estructuras del INE y OPLEs, podría revelar prácticas sistemáticas que habrían persistido por años, por lo que el desenlace de esta auditoría es observado con atención por distintos sectores políticos y sociales.

La ASF ha reiterado su compromiso con la rendición de cuentas y la vigilancia estricta de los recursos públicos en el ámbito electoral para fortalecer la integridad y legitimidad de los procesos electorales en México.